lunes, 26 de marzo de 2007

Fin de semana a golpes!

El primero de todos fue el doloroso ruido del celular a las seis de la mañana del sábado recordándome que tenía clase en una hora. Obviamente fue imposible ir. Entonces dije, “voy a la clase de 8.30am”, ahora una llamada fue la que me despertó angustiosamente, pero de nuevo no fui. Luego de este golpe, fue el de una tarde lluviosa que me hizo mojar deliciosamente. Después, decidido a que el clima me llamaba a quedarme dentro de mi casa, decidí hacer plan de chef y película con dos amigas… acá entra el nuevo golpe… exquisitamente no aparecieron y me dejaron en compañía de El Gran Chou y Sábados Felices hasta las 11 de la noche, donde decidido a cambiar la historia me fui a tomar un chocolate con 4 amigas.

Al mejor estilo de Los Mosqueteros, tres de ellas se unieron bajo el lema “todas para una, y una para todas”, y todo se compuso cuando pusieron el tema de conversación: “terminar con el novio es horrible”, y en realidad es feo, pero peor cuando una de las mosqueteras es la ex novia. Ahí si que la golpiza me tenía acorralado, obvio siempre manteniendo la frente en alto y sin demostrar nada. Pero llegó el momento tope de la noche… una voz dice “ahhh él es divino, es el novio perfecto” (adivinen no más quién lo dijo)… miré a todos lados, y desafortunadamente lo más cercano a mi era una servilleta y no sabía cómo usarla para suicidarme (si alguien sabe cómo suicidarse con una servilleta que me lo diga). Ese fue el golpe más fuerte.

El domingo las cosas parecían que iban a ser mejores, pero llegada la noche, salí a la cancha con La Agencia (equipo de fútbol en el que juego). El primero golpe fue un patadón sobre mi espinilla derecha que me tendrá un buen tiempo adolorido, luego el partido literalmente se volteó a los golpes, pero nada impidió que en el minuto sesenta mi último gol de los 5 gol/p/es que hice en la noche nos diera la victoria.

Así que con una excelente combinación de sentimientos, se acabó mi fin de semana. Por ratos adolorido, otros reventado y otros reventando, todo fue a golpes.